—¡Y entramos en la cuarta vuelta! No había visto esto desde que los Ocho Hachas de Piedra tangaron a la tribu de la Muerte Súbita en el 53. ¡Cuatro vueltas! ¡Buena mierda! ¡Y también sangrienta, se puede oler el dolor!
»Al pasar los tres últimos jabalíes la línea de salida a toda velocidad, tenemos a Zakrak de la tribu de la Luna Gemela pisándole los talones al cochino. Seguido de cerca por un claramente inconsciente Raghat de la Siete Rocas, Está dando latigazos en su silla como un kraken dándose un baño. Si esa correa de cuero se rompe, está acabadísimo. Pensé que sería un verdadero contrincante, pero ese puñetazo que se llevó en la salida lo mandó al país de los sueños y ahí se ha quedado desde entonces. Probablemente el sitio más agradable, mientras vemos al último jabalí alcanzarlo por el interior. Bueno, digo «“jabalí», pero si eso no es un lobo cubierto con lana marrón, ¡entonces yo no soy el Gran Trizt Blzka! Estos Pedazos Puntiagudos, nunca te puedes fiar de ellos. Y ya que saco el tema, estoy bastante seguro de que ahí no hay ningún orco montado, se puede ver a dos grotlins dentro de un abrigo malamente adaptado. Pero supongo que soy un carca, al público le está encantando —ya sea orco o grotlin—.
»¡Y parece estar funcionando! ¡Están adelantando a Raghat! Pero ahora Zakrak gira la esquina superior, tiene el puerco al alcance, se agacha estirando las garras y… ¡ZAFADO! Este cerdo está más cargado de adrenalina que mi abuela en su noche de puesta. Ahora es el cochinillo el que gira la esquina superior, clavando las pezuñas en la hierba en un desesperado intento de sobrevivir unos segundos más. De verdad que me encanta este muchacho, pudiendo tumbarse y morir. Pero ahora viene el jabalí-lobo de los Pedazos Puntiagudos, por el interior de Zakrak, que parece no haberse dado cuenta de la amenaza y ¡BUM! ¡Impacto lateral! Cachos de los mejores de la Luna Gemela están desparramados por la pista. ¡Eso ha tenido que DOLER!
»¡Esos descarados grotlins se están luciendo! Si lo consiguen, cenarán presidiendo la mesa; si fallan, yo creo que se convertirán en la cena. En la recta final ahora. Van a intentar atraparlo… ¡y lo agarran! Sube el cerdo, aún pataleando como loco, y ahora solamente los Pedazos Puntiagudos podrían arruinar su propia victoria. ¡Pero el cochino todavía tiene algo que decir! Está mordiendo y pateando como si su vida dependiese de ello, ¡y de hecho es así! ¡Y se escapa! Corriendo y esquivando en la espalda del lobo. Los grotlins intentan golpearlo con la fusta mientras el último giro se acerca, pero siguen sin conseguirlo, y su lobo va cada vez más rápido. El puerco sigue suelto en la grupa de la montura… y… está… ¡saltando! ¡Mirad cómo surca los aires! ¡El mejor gorrino de la historia! Y cae directamente en las adormecidas manos de Raghat. ¡Increíble! El lobo y la tripulación de los Pedazos Puntiagudos habían quitado su atención del circuito y ¡BUM! ¡Directos contra el árbol! ¡Ni de broma han sobrevivido a eso! ¡Y el Campeón de la Siete Rocas gana Pillar al Cochino y ni siquiera está consciente! ¡El público ha perdido los estribos y la pelea ya ha empezado! ¡Menuda carrera! ¡Y mirad! El gorrino está en plena trifulca y aprovecha para escapar, ¿y quién podría reprochárselo? ¡Vaya jugada, chiquillo! ¡Qué carrera! ¡Qué deporte!