El tronar de las pezuñas, el tintinear de la cota de malla, el resonar de los cuernos: una gran cacofonía acompaña a los ejércitos de caballeros cabalgando a la guerra. Más acero y fuerza no son nada sin valor. Estos nobles guerreros van a la cruzada por la fe, por la virtud, por su amada Dama, pero por encima de todo, por el honor de su hogar, el Reino de Equitania.
Una nación establecida en los principios de la nobleza, pero con unos cimientos de trabajo campesino y sudor, Equitania es una tierra de mitos y superstición. Pero aún emprenden tremendas Cruzadas militares pues el Grial perdido ha llevado la gracia de la Dama a muchas tierras lejanas. Por encima de todas las cosas, la nobleza de Equitania debe guiar desde el frente, y la victoria a menudo depende de su éxito individual. Estas son lecciones que um joven rey ha de aprender, y aprenderlas bien, si su dinastía debe sobrevivir ante otras fuertes Casas nobles y los peligros que descansan en sus tierras.