Tan duros como las propias montañas, y con memorias que duran casi lo mismo que ellas, muchos enanos tallan sus hogares en los mismos huesos de la tierra. Herreros de los más magníficos trabajos del acero y oro, son tan poderosos como determinados. De tratar de tomar lo que es suyo, ¡te enfrentarás a la venganza total de los Bastiones Enanos!
Aunque el Imperio Enano cayó al final de la Edad Dorada, los Bastiones todavía controlan las más lucrativas minas de Vetia, produciendo las mejores armaduras y joyería. A pesar de sus fuertes personalidades, fiera individualidad y lealtad a la familia y al clan que se remontan durante siglos, todo enano conoce su lugar y daría su vida por su Bastión.