Duros como las mismas montañas, y con prácticamente la misma memoria, muchos enanos cavan sus hogares en los huesos de la propia tierra. Forjadores de los mejores trabajos de acero y oro, son tan poderosos como decididos. No se te ocurra tomar lo que es suyo, o sufrirás la venganza de los Bastiones Enanos.
Pese a que el Imperio Enano calló al final de la Era Dorada, los BAstiones todavía controlan las minas más lucrativas de Vetia, produciendo las más finas armaduras y joyería. Pese a su fuerte caracter, terca autosuficiencia y lealtad a familia y clan irrompible durante siglos, cada enano conoce su lugar y sacrificaría su vida por su Bastión.