Diario de bitácora del Kraken

Un vistazo al diario de bitácora del Kraken
A 28 de bomudh de 2682 D. d.
A una docena de leguas de la costa occidental de Vetia.

Dejamos Caen Dracín hace dos semanas. La tripulación de la nave está de buen humor tras los desafíos de los últimos días. Cuando llegó la tormenta, la enfrentamos con el férreo temperamento de nuestro pueblo. Los esclavos se rebelaron amparados por la tempestad, viendo una oportunidad en la agitación de los mares. Apaciguamos la revuelta rápida y despiadadamente, evitando la pérdida de esclavos cuando fue posible. Aunque a veces fue inevitable. Uno de mis compañeros muerto y dos heridos como resultado. Ninguna vida élfica vale unos pocos esclavos, pero la revuelta debía ser aplacada. El resultado final fue una gran pérdida entre nuestro cargamento: siete esclavos muertos y once heridos, tres de ellos de gravedad. Ofrecimos a los muertos a Harag, la Bruja de la Tormenta, de acuerdo con los deseos de la tripulación. La Diosa parece haber escuchado nuestras oraciones. Hoy, cuando las primeras luces de la mañana despuntaron sobre las olas, las nubes se habían ido y un regalo de la diosa había aparecido en el horizonte. Un voluminoso barco mercante dirigiéndose hacia el este, con bandera de Destria ondeando en su palo mayor. Inmediatamente nos dispusimos a perseguirlos, con las espadas listas y el viento en las velas. Estamos recortándoles distancias rápidamente; parece que volveremos con las bodegas llenas después de todo.