—Esta es la última vuelta… la última de las tres. Tres grotlins han salido vivos de la bolsa tras el ritual de la paliza ceremonial previo a la carrera así que tres fueron las vueltas decretadas, ¡y menudo carrerón! El carro de la tribu de las Siete Cumbres con su orco férreo cuatro veces ganador, Blzgut, está en cabeza por un trecho. Todavía está arrastrando al goblin de la inauguración inicial, ese gobo va a tener un buen dolor de cabeza por la mañana! Mirad cómo se revuelve, ¿o está saludando? Difícil de decir… ¡puede que este sea el mejor día de la vida del chiquitín! Por el interior está el carro salvaje de la tribu del Árbol Destrozado, perdedores de toda la vida, pero ¿podría ser este el año de Rigtar? Está sin duda azotando a los jabalíes, pidiéndoles un gran esfuerzo. Ahí atrás tenemos a los «jabalíes» de la Nariz Rota, y su «orco» está apretando con ganas, pero no puedo ver qué está ocurriendo con los pequeñines. Digno de mención, los gobos del público en la curva final están que trinan y nunca sabes qué decir cuando estás lidiando con una tribu liderada por un goblin. Aún podrían tener un par de ases bajo la manga…
»De vuelta a la recta y Rigtar se prepara parar llevar a cabo su maniobra patentada Quita d’en Medio, una finta hacia dentro seguida de un choque en línea recta en la última esquina, pero Bizgut ya se las conoce todas y está listo. ¡Ese ligero carro ha rebotado como si nada y mirad! Las correas de los jabalíes se han enredado con las del carro de los Siete Cumbres. ¡Eso está ralentizando a ambos! Rigtar está liberando a los jabalíes pero esa era la ocasión que los Narices Rotas necesitaban, y AQUÍ VIENEN abiertos por el exterior. Buen movimento considerando la velocidad adicional y la falta de tamaño. ¿Qué es eso? El conductor Nariz Rota está colgando algo delante de su «jabalí». Seamos sinceros, eso es un lobo, pequeños liantes, pero ¿qué es eso que están colgando? ¡UNA SETA! Y adentro del lobo que va el honguito y ¡BUM, mirad cómo corre ese lobo! ¡Parece como si tuviese diez piernas! Volando alrededor de la curva superior, las Narices Rotas vuelven a la carrera en menos que canta un gallo.
»En la última recta y están codo con codo. Los Árboles Destrozados y los Siete Cumbres están sueltos de nuevo y después de intercambiar un par de amistosos puñetazos, ambos han visto el carro Nariz Rota galopando a toda velocidad por el exterior. ¿Es demasiado tarde? ¿Será esta la famosa primera victoria para los gobos? ¿Quién sabe? ¿A quién le importa? ¡Me está encantando esta carrera!
»El destrozo de otros competidores está en el camino de los carros, y el público no está ayudando lanzando hachas, rocas y otros espectadores al circuito. Bizgut está atravesando directamente por encima de ellos, ¡hay pedazos por todas partes! Rigtar está bailando alrededor de ellos como un elfo en un río de lava, pero el pequeño carro del lobo seta-propulsado de los Narices Rotas tiene vía libre por el exterior y ¡esto va a estar muy justito!
»No hay ni un dedo de grotlin entre ellos en los últimos cien trancos. Rigtar agita el látigo y ¡MIRAD CÓMO RESPONDEN SUS JABALÍES! Pero Bizgut no se ha dado por vencido aún y aparece de nuevo, rugiendo como siempre. En el exterior los Narices Rotas están exprimiendo cada gramo de su lobo, que está bizco, ¡y si su corazón no ha explotado aún, lo hará pronto! ¡No me lo puedo creer! ¡Está demasiado empatado!
»¡BUM! ¡UNA RUEDA HA EXPLOTADO EN EL CARRO DE BIZGUT y está haciendo eses por el circuito! ¡DIRECTAMENTE CONTRA RIGTAR! ¡Ambos carros revientan en una lluvia de madera astillada! Los jabalíes salen catapultados contra el público y pedazos de conductor vuelan por todos lados. ¡PERO AÚN NO HA ACABADO! El lobo Nariz Rota ha caído sobre sus rodillas, esa seta ha acabado con él; el mástil del carro se ha clavado en la hierba y a tan solo unos metros de acabar, el carro ha volcado… ¡Y VUELCA HACIA ADELANTE! ¡Cayendo boca abajo exactamente en la misma línea de meta! ¡LOS NARICES ROTAS GANAN! El conductor, o debería decir conductores, están más espachurrados que un grotlin pisoteado por un uro. Pero no importa —la gloria es suya— y, al contrario que ellos, ¡vivirá para siempre!
»Bueno, decían que era no podía hacerse, decían que no debería hacerse, ¡pero una tribu goblin ha ganado Fórmula Cerda! Nadie daba un duro por ellos y ¡al final no consiguieron perder! Debe haber estado escrito en las estrellas, ¡o al menos en las entrañas de mi desayuno! ¡Me pareció ver algo esta mañana y estaba en lo cierto! Me tengo que sentar…