No pedí quedar huérfana, del mismo modo que no busqué la generosidad de los kanes. A posteriori, fue un acto de asombrosa magnanimidad que acogieran a esta desamparada niña humana y la criaran como a una más. He pasado la mayor parte de mi vida con los ogros, a los que tú llamas bárbaros, aprendiendo sus honorables y antiguas costumbres.
Prácticamente todo lo que crees saber de ellos es bien invención o exageración. Por ejemplo, no hay una única cultura ogra, sino dos. Están la gran cantidad de tribus que llevan la vida nómada de sus ancestros de la estepa, y aquellos que han adoptado el legado de Tsanas, fortificando las montañas para dominar el comercio que pasa a través de ellas por la Ruta de la Seda. La diferencia es enorme; todo, desde la religión hasta la economía, cambia una vez abandonas las montañas para llegar a la estepa, y pese a ello, la mayoría de los humanos prefieren mantenerse ignorantes a cualquier diferencia.