Un gigante del terror

Anoche, nuestra ciudad fue atacada. A apenas un día de viaje del asentamiento de Alfhaven, deberíamos estar seguros de las incursiones de forajidos. Pero los Corsarios Elfos de la Oscuridad no son una amenaza cualquiera.Atacaron al anochecer, cuando nuestra guardia estaba más baja, y cuando ningún capitán ordinario se habría arriesgado a desembarcar. Aún así, incluso con el poco tiempo de alarma, conseguimos armar una defensa que debería haber contenido a las dos naves atacantes.Luego una de dichas embarcaciones, flotando desnivelada, se sacudió violentamente, y una forma monstruosa se zambulló desde la cubierta. Las olas sacudieron el embarcadero, golpeando a los hombres que esperaban con lanzas en ristre.¡Un gigante,en un barco! Armado con una despiadada hoja,cargó,derribando a los soldados frente a sí. Luchó sin mucha habilidad, pero cada punzada de su sanguinario acero golpeaba con brutalidad, suponiendo una muerte segura para todo aquel que hería.Lo peor estaba aún por llegar. Según se aproximaba a la torre de guardia, con un gran brasero arrojando luz sobre la bestia, vimos su rostro. Una horrible faz, que llenó de terror nuestros corazones, un patrón de serpientes entintadas que se enrollaban en torno a sus brillantes ojos. Mientras los incursores agrupaban a los cautivos, el propio gigante agarró media docena de ellos, lanzándolos sobre la cubierta, y empujando el barco de vuelta a aguas profundas antes de encaramarse por su costado. Cuando la artillería llegó, ya se habían desvanecido de nuevo en la noche, quedando nosotros para recoger los restos.